Inicio » Prensa » Guatemala, sábado 8 de agosto de 2009

Dante Liano: “Guatemala es el centro de mi memoria”

Por: Gabriel Arana

El letrado comparte acerca de su faceta de escritor infantil y del documental sobre su obra literaria.

Antes de su retorno a Italia el 27 de agosto, donde reside desde 1980, el escritor guatemalteco Dante Liano comparte acerca de las sensaciones que despierta en él la cinta Dante Liano: Visión de dos mundos, documental de Nancy Maldonado, que fue presentado ayer y muestra la vida y obra del autor. Además, habla de su libro Li’Min una niña de Chimel, que agotó su primera edición en Filgua y su percepción sobre la literatura guatemalteca contemporánea.

¿Cómo califica el trabajo de Maldonado, el cual lo presenta en su faceta de escritor?
Creo que está técnicamente muy bien realizado y bien estructurado. Sin embargo, responder a la pregunta implicaría que yo conociera profundamente mi propia vida, y recuerde que uno siempre tiene interpretaciones personales favorables de sí mismo. Entonces, creo que es mejor que ese tipo de versiones las den otros, pues tienen mayor objetividad y otros puntos de vista. Lo que le puedo decir es que habiéndolo visto he quedado satisfecho. Pero ahí no puede excluirse un poco de vanidad y autocomplacencia.

El documental forma parte de una serie dedicada a escritores que han ganado el Premio Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias.
Eso me parece positivo; es una manera de acercar a las personas que lo ven (el documental) a la literatura; es como una antesala a ella. Lo importante es que las personas queden con la curiosidad de ver qué es lo que escribió la persona de la que se habla en el documental.

Su etapa más importante como escritor es la que vivió en Guatemala. Siendo así, ¿escribir sobre ella estando en Italia es una especie de mecanismo personal para revisitar su país?
Sí, es así. Pero digamos que las experiencias vividas en Guatemala están ligadas al hecho de haber nacido allí. Uno hace de su lugar de nacimiento una especie de columna central del edificio de su vida, y por eso recordar es parte de ese punto de apoyo. Guatemala siempre ha sido una fuente de historias que he vivido, visto e imaginado. Se me hace difícil hacer esa misma operación con otro país, porque Guatemala es el centro de mi memoria.

El libro Li’Min una niña de Chimel, que hizo junto a Rigoberta Menchú, agotó su primera edición en Filgua, ocho meses después de su impresión. ¿Qué piensa al respecto?
No lo sabía. Pero bueno, muy contento. Es muy importante poder comunicarse con lectores con los que uno generalmente no tiene comunicación. Todos los escritores o casi todos han escrito libros para niños, porque hacerlo es un reto. Es una de las cosas más difíciles que hay, porque son los lectores menos reverenciales, les interesa la materia narrativa. La espontaneidad de su respuesta es una buena medida para el escritor, de saber si ha podido enfrentar con éxito el reto que se propuso. Por esa razón creo que personajes como Saramago han escrito también para niños.

Internet acerca la literatura, y en Guatemala han surgido pequeños movimientos bienintencionados de editoriales en línea. ¿Usted ha leído algo sobre estos escritores o del trabajo de escritores menores de 35 años?
Sí, claro. He visto la producción de Julio Serrano (librosminimos.org). Me parece una idea óptima, porque hay que aprovechar los espacios que se abren. Un escritor no debe esperar a pedir que le publiquen de limosna un libro que después va a tener muchas dificultades de circulación. Mientras que con Internet uno sale directamente al mundo y tiene lectores completamente insospechados. Creo que hacen muy bien los jóvenes escritores en lanzarse al mercado electrónico. Claro que hay problemas de derecho de autor.

Saramago comentó que el problema de Internet y estos movimientos era que carecían de una edición estricta, y que, aunque se escriba más se está haciendo cada vez peor.
Bueno, eso depende del cuidado que uno le ponga a su propia obra. También pasa con los libros impresos; es el mismo problema. Es el cuidado que tiene el autor de lanzar lo que escribe. El problema es básicamente el mismo.

FUENTE: Siglo XXI. Vida. Guatemala, sábado 8 de agosto de 2009