Inicio » Prensa » Guatemala, martes 12 de agosto de 2008

VIVIR DE LA ESCRITURA

Por: Francisco Ancheyta

Es hora de que en Guatemala la literatura deje de ser un oficio de Quijotes.

En este país, la actividad literaria tiene un casi nulo reconocimiento. Ha sido subestimada de tal manera, que quienes se dedican a la escribidera lo hacen más por amor al arte, que por buscar con ello una manera de vivir.

Contrario a lo que pasa en los países desarrollados, donde un creador de obras es bien cotizado y, en ocasiones, hasta se convierten en millonarios, en Guatemala estos abnegados luchadores no dejan de ser los locos que escriben porque no tienen nada que hacer.

De hecho, nuestros grandes novelistas, cuentistas y ensayistas se han hecho famosos sólo en el extranjero. Antes era porque casi todos preferían el exilio que quedarse a vivir en un ambiente pesado, donde se desconfiaba de todo aquel que anduviera en el mundo de los libros.

Por fortuna, eso ya es historia, pero la labor del escritor sigue estigmatizada. Es casi algo normal que alguien que escribe una novela o un libro de cuentos se aventure en su edición por su propia cuenta.

Conozco a muchos creadores que van por ahí, regalando o intercambiando sus obras con la esperanza de ser leídos. En este país existen numerosas ediciones artesanales, que salen a la luz sólo por el amor que los hombres de letras le tienen a la palabra escrita.

Sin embargo, avizoro en el horizonte un cambio de actitud. La culminación de la Feria del Libro, Filgua 2008, dejó ese agradable sabor de boca, de que hay personas interesadas en las creaciones impresas.

Ojalá que en un tiempo no lejano, esa noble profesión, de sufridos y abnegados, deje de ser oficio de Quijotes y se convierta en un medio con el cual uno pueda ganarse el pan diario de cada día.

FUENTE: Siglo XXI. Opinión. Pág. 11. Guatemala, martes 12 de agosto de 2008.