Por: Gabriel Herrera

Presentada, en tres salones, se encuentra la veta, que quizás sea más rica y abundante que el oro. Se trata de la Feria Internacional del Libro (Filgua), que reúne a casas editoriales que siguen haciendo el esfuerzo bianual para presentar y vender obras de distintos autores.
El político y la lectura
Entre comentarios como "estoy leyendo", "leo", "leo poco", "leo mucho", "me gusta la lectura de libros, periódicos e informes", la mayoría de políticos guatemaltecos comentan sobre la necesidad de acercarse a las letras.
O bien se escucha algo como: "Leemos la Constitución Política de la República, pero no es que la sepamos de punta a punta, como se dice, pero al menos sí aspectos que son fundamentales", así algunos diputados del Congreso de la República confiaron esa debilidad, reflejada en la poca cultura por la lectura que caracteriza al país. Los críticos lamentan que en Guatemala, después de más de 500 años, no esté formada la cultura del lector y que no se difundan las leyes, pues solo las conoce un reducido número de personas en el país.
También que el analfabetismo, principalmente entre las mujeres, alcance hasta 98%, como el caso de Huehuetenango, y se cuestionan ¿entonces qué libros pueden leer? Llegada la tecnología al Parlamento, hay quienes están leyendo sus notas por Internet o establecen comunicación electrónica por "chateo" con otros legisladores.
Feria motiva hábito perdido entre guatemaltecos
"Todos seríamos mejores lectores si hiciéramos un poco de tiempo y leyéramos, por lo menos, una hora y media o dos horas", empiezan a reconocer. Walter Félix, de URNG-MAIZ, explica que en el Congreso de la República se lee gran cantidad de documentos, sobre temática legislativa y de iniciativas de ley, que emanan de distintas comisiones.
Además que por la propia literatura que define a su partido, permanentemente estudian temas de la política nacional e internacional y sus aportes, análisis que se hacen en el mundo, desde la perspectiva de la izquierda con visión marxista.
"No nos queda mucho tiempo, y vamos escogiendo la información fundamentalmente política y tratando de hojear los periódicos para estar más o menos informados de lo que está aconteciendo en el país", comentan en el Organismo Legislativo.
Parlamentarios refieren que los pueblos viven en total desconocimiento por la falta de lectura, algo que es aprovechado por grupos de poder en el mundo para impedir el desarrollo y tienen sumido al Tercer Mundo en una situación de dependencia, de subdesarrollo y de pobreza.
Los sueños
El editor Raúl Figueroa Sarti evalúa que en la región, la población de Costa Rica escapa de tener bajo nivel de lectura; Nicaragua lo superó con la campaña de alfabetización. En Guatemala "soñamos con tener una red de bibliotecas en el país, soñamos con que se le quite el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a los libros; soñamos que esta feria sea cada año; tenemos ofrecimientos de parte del Gobierno actual de seguir apoyando la feria, venga el Gobierno que venga" dice Figueroa.
Además cree que en Guatemala se está superando aquello que estuvo casi prohibido durante la época del conflicto armado cuando, por leer, la gente más desarrollada intelectualmente fue asesinada.
Algunos críticos opinan que es difícil hacer leer a los políticos que están gobernando actualmente, pero hay excepciones notables como el caso del Vicepresidente de la República, Rafael Espada, o el parlamentario Mariano Rayo, quienes fueron los primeros dignatarios en visitar la Filgua.
Revolucionario y escritor
El escritor Sergio Ramírez Mercado indica que por falta de cultura de lectura ha habido políticos que se han distinguido por su ignorancia y han dejado huella negativa al pasar por la Presidencia.
"Político que no lee, afecta primero al sentido integral que un país debe tener respecto al conocimiento, a la sabiduría, a la ilustración. Un niño o un joven en la escuela no puede lograr su formación del todo si no es un buen lector, y eso solamente lo puede seguir desde las alturas del poder una persona con sensibilidad", puntualiza el escritor nicaragüense. Las ferias del libro son muy importantes, sobre todo porque son lugares donde los jóvenes pueden venir organizados por los propios colegas a ver los libros, a ponerse en contacto directo con ese mundo.
Seguir leyendo y leer mucho
Los organizadores de la Filgua evalúan que cada vez se lee más, pero no en los niveles esperados. La Filgua apunta a formar un país de lectores. Los adultos leen más; de acuerdo con una encuesta de hace dos años, en la visita a la feria 2006, la mayor cantidad de gente estaba entre los 25 y los 45 años de edad.
¿QUÉ LEEN? Un sondeo de lo que están leyendo, o les gusta leer a los políticos en el Congreso de la República.
Emilene Mazariegos, Unión Democrática (UD) "Para serle sincera, sí leo, pero solamente media hora" [...] "Hago diferente tipo de lecturas; ahorita, por ejemplo, estoy leyendo un libro de preparación acerca de la mujer, se llama: 'El poder de la mujer virtuosa', lecturas casi que bíblicas".
Walter Félix, URNG-MAIZ "Estoy leyendo 'El mundo patas arriba', de Galeano, autor latinoamericano que trata de reflejar de una manera muy sabrosa, por así decirlo, la realidad que vivimos en el mundo, y como demuestra a través de esto, que el mundo que estamos viviendo no está en orden y que está patas arriba y que debemos ponerlo con los pies sobre la tierra".
Rodolfo Salazar, Gran Alianza Nacional (Gana) "Me gusta leer bastante de Pablo Cohelo, ya que son de meditación y lo ayudan a uno bastante a superarse en la vida y asumir nuevos retos. También me gusta leer de José López Tayo, lectura sudamericana; de José Flores, que es un escritor nacional, desconocido para muchos, pero que marca la realidad que vivió nuestro país durante el conflicto armado".
Diputado Jorge Villatoro, Presidente Comisión de Educación "Todo tipo de lectura que tiene que ver con mi trabajo. Me gusta todo lo relacionado con los autores guatemaltecos, las obras de Miguel Ángel Asturias. Lecturas motivacionales, las que responden a mi trabajo y de legislación nacional".
Rosa Zapeta, Unidad Nacional de la Esperanza "Especialmente, ahorita que estoy en el legislativo, aprender todo lo de las leyes; no soy abogada, pero necesario para poder legislar aprenderse uno las normas".
Seguir leyendo y leer mucho
Los organizadores de la Filgua evalúan que cada vez se lee más, pero no en los niveles esperados. La Filgua apunta a formar un país de lectores. Los adultos leen más; de acuerdo con una encuesta de hace dos años, en la visita a la feria 2006, la mayor cantidad de gente estaba entre los 25 y los 45 años de edad.
"Una persona que no lee, que no se informa, que no está inmersa dentro del proceso comunicativo de su comunidad, es muy difícil que se forme un criterio y que sea capaz de expresar sus opiniones, opiniones estructuradas, porque todos podemos decir lo que pensamos, pero estructurar nuestro pensamiento es un proceso que se forma a través de la lectura".
Michelle Juárez, Gerente de Producción, Editorial Piedra Santa"
Sobre todo cuando la lectura tiene tantos enemigos o adversarios en estos tiempos con los juegos electrónicos, con las pantallas de televisión, las pantallas de internet y donde es necesario defender el hecho de leer, como la única manera que hay de adquirir conocimientos verdaderos, es decir, la lectura de libros es la único que lleva a la reflexión, el análisis crítico, a despertar la imaginación".
Sergio Ramírez Mercado, escritor y político nicaragüense"
Tenemos que hacer el esfuerzo de tener políticos que lean, creo yo. A mí se me hace un poco raro o poco difícil hacer que un político que no lee, incluso se aburre cuando le están leyendo los informes; recientemente escuchaba de un diputado, que dice: 'pero no es que nos vengan con eso si no entendemos', cuando la presidenta del Banco de Guatemala presentó su informe".
Raúl Figueroa Sarti, editor.
FUENTE: Diario La Hora. Reportaje. Pág. 8. Guatemala, jueves 31 de julio de 2008.
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