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FILGUA 2008

Por: Paulo Alvarado

Es como si acabáramos de asistir a la anterior... y ya vamos por otra. La V Feria Internacional del Libro en Guatemala se inaugura el viernes 25 de julio y concluye el domingo 3 de agosto, en el Parque de la Industria.

Justificado motivo de alegría y satisfacción para sus organizadores. Abierta invitación a todos para que acudan a ella.

Sin embargo, también es motivo de reflexión no solo por lo imperceptible que a veces deviene el paso del tiempo (en este caso, dos años entre una feria y la siguiente), sino por la necesidad de evaluar el progreso que ha habido del 2006 a esta parte.

¿Qué tanto ha crecido el evento, no únicamente en términos cuantitativos, sino en relación con la calidad de sus propuestas, sus actividades específicas, su proyección cultural y educativa?

¿Qué incidencia tiene una feria del libro en un país que se mantiene líder en analfabetismo? E, imprescindible de preguntar, ¿qué tanto entienden el sector público y la iniciativa privada sobre la importancia de contribuir sustantivamente, no solo nominalmente, a este evento?

Es cierto que el apelativo de “feria” puede despistar a los inconscientes, ya que puede sonar a holganza, a distracción, a día de asueto. Pero no nos equivoquemos. Lo trascendente de esta feria es la llamada de atención que le hace a una sociedad que no lee. Porque una sociedad que no lee, difícilmente articula su pensamiento, y si no puede pensar articuladamente, tampoco puede enfrentar y resolver sus conflictos sin violencia.

En otras palabras, lo importante de saber leer y escribir no consiste simplemente en dominar la ortografía, la sintaxis y la gramática, o saber el título de las obras de Cervantes y Asturias, o recitar de memoria espinelas y sonetos. Lo importante es que se aprende a pensar, a comunicar lo que se piensa y a respetar lo que piensan los demás.

Así, la trascendencia de la FILGUA 2008 no se cifra en cuántos libros se vendan o cuántos ejemplares firmen los escritores invitados, sino hasta dónde la lectura nos permita conocer y compartir otros mundos y otras cosmovisiones. ¡Participemos!

FUENTE: Revista D. Guatemala, domingo 13 de julio de 2008.